Cuando hablamos del fenómeno político que ha revolucionado El Salvador, el nombre de Nayib Bukele resuena en todos los rincones del continente. Sin embargo, detrás de cada gran líder, hay figuras clave que, aunque operan lejos del reflector, son piezas fundamentales en la construcción del éxito. Uno de ellos es el costarricense Danilo Morales Mora, estratega y asesor político que ha acompañado a Bukele desde sus inicios como alcalde de Nuevo Cuscatlán hasta su segundo mandato presidencial en junio de 2024.
Danilo Morales no es un improvisado. Con más de 20 años de experiencia en campañas políticas a lo largo de América Latina, ha trabajado en más de una veintena de países al frente de Gaia Consultores. Pero fue en El Salvador donde su talento encontró una vitrina internacional, al convertirse en uno de los arquitectos del fenómeno político que hoy gobierna con más del 90 % de aprobación.
Una amistad que nació del riesgo
El vínculo entre Morales y Bukele se remonta a finales de los años 90. Según relata el propio Morales, conoció a un joven Bukele de apenas 18 años, cuando este ya dirigía su propia agencia de publicidad. En ese entonces, Morales acompañaba al director de campaña del FMLN a una reunión para buscar apoyo publicitario. Al conocer al joven empresario, de tan sólo 18 años, dudó de que este pudiera ayudarlos, no obstante rápidamente Bukele se comprometió a apoyarlos para lo cual le pidió a su padre apoyo. Este gesto marcó el inicio de una relación basada en la audacia, la visión estratégica y la voluntad de transformar la política salvadoreña.
Desde Nuevo Cuscatlán hasta Casa Presidencial
Danilo Morales ha sido parte de cada paso político de Nayib Bukele. Empezaron juntos en la lucha por la alcaldía de Nuevo Cuscatlán. Después de una campaña audaz e innovadora se logró el objetivo y ya el joven Bukele siendo alcalde implementó una gestión revolucionaria basada en transparencia, servicios sociales y participación ciudadana. Luego lo acompañó en su salto a la capital, San Salvador, donde la estrategia digital y el enfoque ciudadano transformaron la forma de hacer política local.
Pero el verdadero reto llegaría en 2019 con la campaña presidencial. Morales fue parte del exclusivo “Petit Comité”, un grupo reducido de estrategas y asesores que diseñaron el personaje político de Bukele, analizaron estudios cualitativos y cuantitativos, y rompieron con la vieja escuela política. Frente a un cerco mediático orquestado por los medios tradicionales, Danilo apostó por una estrategia innovadora: convertir a Bukele en una estrella digital. Twitter, Instagram y Facebook se volvieron las trincheras desde donde se lanzó la mayor ofensiva comunicacional de la región.
La clave del éxito: adaptarse a los nuevos códigos
Uno de los mayores logros de Danilo Morales como estratega ha sido comprender los cambios en la forma de informarse del electorado moderno. Los votantes ya no se guían por el discurso clásico ni por la propaganda tradicional. Buscan autenticidad, conexión emocional y una narrativa que los incluya. Eso lo entendió Morales desde el primer día, y por eso la imagen de Bukele fue construida como la de un líder cercano, joven, moderno y decidido.
No obstante, y en un gesto que revela el carácter del presidente salvadoreño, Bukele siempre tuvo la última palabra. Escuchaba, analizaba y decidía. Danilo no impuso, sino que aportó y acompañó, una dinámica poco común en la política regional donde el ego suele prevalecer sobre el equipo.
Presente y futuro: el modelo Bukele en la mira de América Latina
En el Edircom 2024, evento de comunicación política en Perú, Morales reafirmó que los problemas que aquejaban a El Salvador —inseguridad, corrupción, pobreza— son los mismos que afectan a otros países de la región. La diferencia, aseguró, está en la voluntad política y la credibilidad del liderazgo. “Pedir sacrificios al pueblo solo es posible cuando el líder tiene autoridad moral y respaldo popular. Bukele lo tiene”, sentenció.
Hoy, Danilo Morales después de mucho años de trabajar junto al presidente Bukele, juega un papel más de amigo que está en los momentos en que el presidente considere que necesita una opinión externa al equipo con que gobierna. Me siento orgulloso de haber contribuido a crear junto Nayib un modelo que pone en el centro a los ciudadanos, que usa las redes sociales como armas de transformación, y que desafía a las élites tradicionales que durante décadas secuestraron la política.

